INSTRUCCIONES VyMC (S-38)

(Actualización)
INSTRUCCIONES PARA LA REUNIÓN VIDA Y MINISTERIO CRISTIANOS
 
Índice
Palabras de introducción ... párr. 2
Tesoros de la Biblia ... párr. 3
Seamos mejores maestros ... párr. 4
Nuestra vida cristiana ... párr. 5
Palabras de conclusión ... párr. 6
Consejo ... párr. 7
Tiempo ... párr. 8
Visita del Superintendente de circuito ... párr. 9
Semana de Asamblea ... párr. 10
Semana de la Conmemoración ... párr. 11
Superintendente de la reunión ... párr. 12
Presidente de la reunión ... párr. 13
Coordinador del cuerpo de ancianos ... párr. 14
Consejero auxiliar ... párr. 15
Clases auxiliares ... párr. 16
Vídeos ... párr. 17
 
1. La reunión Vida y Ministerio se llevará a cabo conforme a la Guía de actividades y las pautas aquí señaladas. Se debe invitar a todos los publicadores a presentar asignaciones estudiantiles. Las personas que se relacionen activamente con la congregación podrán participar siempre y cuando acepten las enseñanzas bíblicas y vivan de acuerdo con los principios cristianos (be pág. 282).
 
2. Palabras de introducción: 3 minutos o menos. La reunión empezará con canción y oración. Después, el presidente de la reunión generará expectativa por el programa, haciendo resaltar, entre otras cosas, una de las preguntas que se plantearán en la sección “Tesoros de la Biblia”.
 
3. Tesoros de la Biblia
Discurso: 10 minutos. La Guía de actividades establece el tema y dos o tres puntos principales. Se le asignará a un anciano o siervo ministerial competente. Cuando se inicie la lectura de un nuevo libro de la Biblia, se introducirá mediante un video. El orador puede trazar paralelos entre el video y el tema del discurso, pero debe asegurarse de abarcar los puntos esbozados en la Guía. Asimismo, debe aprovechar al máximo el material gráfico, pues este es un complemento de la información que se va a analizar.
Busquemos perlas escondidas: 8 minutos. Esta parte sigue un formato de preguntas y respuestas sin introducción ni conclusión. Debe encargarse a un anciano o siervo ministerial competente. Aunque él puede determinar qué tiempo le dedicará a cada uno de los cuatro puntos según sean aplicables a las necesidades de la congregación, tiene que formular todas las preguntas. Si hay pocos comentarios en la pregunta final y le queda tiempo, puede invitar al auditorio a mencionar otras perlas que hayan encontrado en su investigación. Los hermanos que comenten deben hacerlo en 30 segundos o menos.
Lectura de la Biblia: 4 minutos o menos. A cargo de un hermano, quien leerá el pasaje indicado sin hacer comentarios de introducción ni conclusión. El presidente se centrará especialmente en ayudar a los estudiantes a leer con precisión, comprensión, fluidez y naturalidad, así como con la modulación y el énfasis adecuados y las pausas debidas.
 
4. Seamos mejores maestros: El objetivo de esta sección es dar a todos la oportunidad de adiestrarse en el ministerio y mejorar sus métodos de predicación y enseñanza. En la primera semana de cada mes se sustituirán las tres asignaciones estudiantiles por la parte “Preparemos las presentaciones de este mes”. A veces, la Guía dará indicaciones concretas sobre qué marco de circunstancias emplear y cómo hacer la presentación. No es necesario que los estudiantes incluyan información adicional simplemente para rellenar el tiempo. Algunas demostraciones bien preparadas pueden terminar un minuto antes o más.
Preparemos las presentaciones de este mes: 15 minutos. A fin de preparar a la congregación para que ofrezca una revista u otra publicación o para que enseñe una verdad bíblica, se mostrarán y analizarán videos de presentaciones modelo. Esta parte se le asignará a un anciano o siervo ministerial competente.
Primera conversación: 2 minutos o menos. Puede asignársele a un hermano o una hermana. El ayudante debe ser una persona del mismo sexo o un miembro de la familia. El estudiante usará una fórmula de saludo habitual en la localidad.
Revisita: 4 minutos o menos. Puede asignársele a un hermano o una hermana. El ayudante no debe ser una persona del sexo opuesto (km 5/97 pág. 2). Pueden estar sentados a una mesa o de pie. El estudiante debe demostrar qué decir al volver a visitar a una persona que aceptó una publicación en vez de demostrar cómo ofrecer la publicación. Puede analizar algo más de esta o utilizarla de puente para presentar una publicación de estudio.
Curso bíblico: 6 minutos o menos. Puede asignársele a un hermano o una hermana. El ayudante no debe ser una persona del sexo opuesto (km 5/97 pág. 2). Pueden estar sentados a una mesa o de pie. De vez en cuando se puede asignar esta parte a ancianos. El objetivo es demostrar un segmento de un curso bíblico que ya ha comenzado. No hace falta una introducción ni una conclusión, a menos que el estudiante esté trabajando en uno de esos aspectos en particular. Tampoco es necesario leer en voz alta todo el material, aunque se puede. Se deben hacer resaltar las habilidades docentes. A veces, el programa exige un discurso en vez de una demostración del curso bíblico. En tal caso se asignará a un hermano para que lo presente ante la congregación.
 
5. Nuestra vida cristiana: A la canción introductoria le sigue esta sección de 15 minutos, que consta de una o dos partes destinadas a ayudar al auditorio a aplicar la Palabra de Dios. A menos que se indique lo contrario, se les asignarán a ancianos y siervos ministeriales, a excepción de las necesidades de la congregación, que estarán a cargo de ancianos.
Estudio bíblico de la congregación: 30 minutos. Se le asignará a un anciano capacitado. (Dependiendo de la necesidad, las congregaciones con pocos ancianos pueden usar a siervos ministeriales competentes). El cuerpo de ancianos determina quiénes son idóneos para dirigir esta parte. Los que sean aprobados deben ser capaces de presidir debidamente, manteniéndose dentro del tiempo fijado, destacando los textos claves y ayudando a todos a apreciar el valor práctico de los puntos tratados. Hallarán principios útiles en las pautas publicadas para la conducción del Estudio de La Atalaya. En la medida de lo posible, se deben utilizar cada semana diferentes conductores y lectores. Si el presidente de la reunión le pide al conductor que abrevie el estudio, este decidirá cómo hacerlo. Una opción es omitir la lectura de ciertos párrafos.
 
6. Palabras de conclusión: 3 minutos o menos. El presidente repasará algunas ideas particularmente útiles que se hayan analizado en la reunión y anticipará de qué trata el programa de la siguiente semana. Debe mencionar el punto que aparece en la Hoja de respuestas de la reunión Vida y Ministerio (lma) y quizás alguna pregunta que se vaya a analizar en la próxima reunión; así los hermanos tendrán algo en que pensar y a lo cual estar atentos. Si el tiempo lo permite, podrá indicar, a modo de recordatorio, los nombres de los estudiantes que tendrán parte la siguiente semana. Salvo que se indique lo contrario, el presidente aprovechará las palabras de conclusión para hacer los anuncios y leer las cartas que sean indispensables. Los anuncios de siempre —como los horarios de predicación y los grupos a los que les toca la limpieza— no se harán desde la plataforma, sino que se colocarán en el tablero. Si el tiempo no da para hacer los anuncios o leer las cartas que hagan falta, el presidente buscará la forma de ahorrar tiempo o pedirá a los encargados de la sección “Nuestra vida cristiana” que acorten sus intervenciones (véanse los párrafos 5 y 8). La reunión terminará con canción y oración.
 
7. Consejo: Después de cada una de las cuatro asignaciones estudiantiles, el presidente tiene aproximadamente un minuto para felicitar al estudiante y darle consejos tomados del libro Benefíciese. Al presentar a un estudiante, el presidente no dirá en qué aspecto de la oratoria se le aconsejará. Al final de la presentación y tras unas palabras de elogio, podrá mencionar dicho aspecto y decir por qué el estudiante lo hizo bien, o explicar de manera amable por qué convendría que le diera más atención. Después de la reunión o en otro momento, al estudiante que lo necesite se le pueden dar privadamente otros consejos constructivos basados en el libro Benefíciese, ya sea sobre la cualidad de la oratoria asignada o sobre algún otro aspecto de la presentación. El presidente actualizará la lista de aspectos de la oratoria en el libro del estudiante, marcará el siguiente aspecto y se lo informará al superintendente de la reunión. (Véanse los párrafos 12 y 15 para más información sobre las funciones del superintendente de la reunión Vida y Ministerio y el consejero auxiliar).
 
8. Tiempo: Ninguna parte (incluidos los comentarios del presidente) debe pasarse del tiempo previsto. Las asignaciones estudiantiles se interrumpirán con discreción cuando se les acabe el tiempo. Si los hermanos que tienen a su cargo otras partes se exceden, el consejero auxiliar hablará con ellos en privado. La duración total del programa, con canciones y oraciones incluidas, será de 1 hora y 45 minutos.
 
9. Visita del superintendente de circuito: Durante la visita del superintendente de circuito, el programa seguirá lo indicado en la Guía de actividades, con las siguientes modificaciones: El “Estudio bíblico de la congregación” se sustituirá por un discurso de 30 minutos a cargo del superintendente. Antes del discurso, el presidente hará un repaso del programa, ofrecerá un anticipo de lo que viene la siguiente semana, hará los anuncios y leerá las cartas que sean indispensables, y entonces presentará al superintendente de circuito. Después del discurso, este cerrará el programa con la canción que haya elegido. No se celebrarán clases auxiliares en el idioma de la congregación durante la visita. Los grupos de habla extranjera podrán realizar sus reuniones aun cuando la congregación anfitriona esté recibiendo la visita. Ahora bien, sus integrantes deben volver a la sala principal para escuchar el discurso a la congregación que pronunciará el superintendente de circuito.
 
10. Semana de asamblea: La congregación no celebrará reuniones en la semana en que tenga lugar una asamblea de circuito o la asamblea regional. Los hermanos estudiarán individualmente o en familia la información programada para esas semanas. Uno o dos meses después de la asamblea regional, se puede emplear una parte sobre las necesidades de la congregación para repasar puntos específicos que les hayan sido de utilidad a los publicadores, relacionados especialmente con el ministerio.
 
11. Semana de la Conmemoración: El día de la Conmemoración solo se celebrarán las reuniones para la predicación. Por lo tanto, si la Conmemoración coincide con la reunión Vida y Ministerio, esta última se trasladará a otro día de la semana si el Salón del Reino está libre. Si se hace preciso cancelar la reunión de entre semana, los hermanos estudiarán individualmente o en familia la información pertinente.
 
12. Superintendente de la reunión: El cuerpo de ancianos designa al superintendente de la reunión Vida y Ministerio. Su función es la de asegurarse de que esté bien organizada y que se ajuste a las presentes instrucciones. Debe mantener una buena comunicación con el consejero auxiliar. Tan pronto salga la Guía de actividades del mes, asignará las presentaciones estudiantiles, a saber: la “Lectura de la Biblia” (en la sección “Tesoros de la Biblia”), y la “Primera conversación”, la “Revisita” y el “Curso bíblico” (en la sección “Seamos mejores maestros”) (véase el párrafo 4). Las asignaciones estudiantiles, incluido el aspecto de la oratoria en la que el estudiante estará trabajando, deben entregarse al menos con tres semanas de antelación usando el formulario Asignación para la reunión Vida y Ministerio Cristianos (S-89). (Observen que algunos aspectos de la oratoria que aparecen en las páginas 79 a 81 del libro Benefíciese no son aplicables a la Lectura de la Biblia ni a las demostraciones). La información relativa a las asignaciones estudiantiles debe darse a los presidentes que corresponda y a los consejeros de las clases auxiliares, si los hay.
 
13. Presidente de la reunión: Cada semana, un anciano presidirá de principio a fin la reunión Vida y Ministerio. (En las congregaciones con pocos ancianos se puede asignar a siervos ministeriales competentes, si es preciso). Son funciones del presidente preparar las palabras de introducción y conclusión, anunciar todas las intervenciones y, dependiendo del tamaño del cuerpo de ancianos, encargarse también de algunas de ellas. Los comentarios entre parte y parte deben ser muy breves. El cuerpo de ancianos determina quiénes de entre ellos ejercerán esta función. Los hermanos seleccionados harán de presidentes cada cierto tiempo. Dependiendo de las circunstancias, puede ser que el superintendente de la reunión tenga que asumir la presidencia más veces que los demás ancianos. Normalmente, si un anciano puede dirigir el Estudio bíblico de la congregación, lo más probable es que también pueda presidir la reunión. Sin embargo, hay que tener presente que quien presida tendrá que saber elogiar y aconsejar con cariño y acierto a los estudiantes. También es responsabilidad suya asegurarse de que la reunión termine puntualmente (véanse los párrafos 6 y 8). Si hay espacio y el presidente así lo desea, se puede poner un micrófono en la plataforma para que él presente a los participantes mientras estos se acomodan detrás del atril. Otra opción para ahorrar tiempo es que él presente a los estudiantes y les dé consejo sentado detrás de una mesa en la plataforma.
 
14. Coordinador del cuerpo de ancianos: El coordinador del cuerpo de ancianos determinará quiénes se encargarán de las distintas partes de la reunión, excepto las asignaciones estudiantiles. Asimismo, designará de entre los hermanos aprobados por el cuerpo quién presidirá cada semana y, en colaboración con el superintendente de la reunión, se asegurará de que se coloque en el tablero el programa completo.
 
15. Consejero auxiliar: Conviene, en la medida de lo posible, utilizar para esta función a un anciano con experiencia en la oratoria. Le corresponde a él aconsejar en privado y cuando haga falta a los ancianos y siervos ministeriales que participen en la reunión Vida y Ministerio, pronuncien discursos públicos o dirijan el Estudio de La Atalaya o el Estudio bíblico de la congregación, así como a los lectores (véase el párrafo 8). Si entre los ancianos hay suficientes oradores y maestros hábiles, se puede nombrar un consejero auxiliar distinto cada año. No es necesario que este ofrezca consejos después de cada asignación.
 
16. Clases auxiliares: Dependiendo del número de estudiantes, las congregaciones podrán tener clases auxiliares. Cada una contará con un consejero capacitado, de preferencia un anciano. Si es necesario, se puede asignar a un siervo ministerial bien capacitado. El cuerpo de ancianos decidirá quiénes pueden servir en esta capacidad y si esta se rotará o no. El consejero debe seguir el procedimiento señalado en el párrafo 7. Los estudiantes se dirigirán a las salas auxiliares después de la parte “Busquemos perlas escondidas” (en la sección “Tesoros de la Biblia”), y volverán a la sala principal una vez acabe la sección “Seamos mejores maestros”. Como en la primera semana del mes se muestran los videos de las presentaciones modelo, no habrá clases auxiliares (salvo en el caso de los grupos de habla extranjera).
 
17. Videos: En esta reunión se mostrarán determinados videos, a los que se podrá acceder a través de la aplicación JW Library en diversos dispositivos. Algunos de estos videos, como los de las presentaciones modelo, pueden usarse en las reuniones para la predicación después de que se hayan visto en la reunión Vida y Ministerio.

 

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